Y un día viene alguien y me pregunta:
- ¿Eres feliz?
Es entonces cuando pienso en lo que significa para mi ser feliz, y si alguien duda de que lo soy, es porque nunca han sentido que su vida tiene sentido.
Porque sólo eso marca mi felicidad, sentir que vivo por algo, por mí y por sentir que vivo.
Recuperé el sentido de mi vida cuando entendí que soy la única responsable de ser lo que soy, y decidí ser lo que siempre quise ser.
Ya no cierro los ojos a mis miedos, los miro
de frente y sigo sin temblar.
